La isla de la serpiente boa que tragó un elefante

Boa que tragó un elefante - El Principito

—¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol.

“El Principito”- (Antoine de Saint Exupéry)

Antoine de Saint Exupéry es el escritor de “El Principito”, uno de los libros más lindos y obsequiados del mundo. “El Principito” trata temas como el amor, los aspectos importantes de la vida, la amistad, la diferencia entre ser adulto y ser niño. Fue publicado en 1943, Saint Exupéry tenía 43 años. Falleció al año siguiente cuando pilotaba su avión en el sur de Francia, como parte del ejército francés. Se cree que fue derribado por fuerzas alemanas, por ese entonces transcurría la Segunda Guerra Mundial.

Además de escritor, Antoine fue aviador y en el año 1929 llegó a Argentina como Director de la compañía “Aeroposta Argentina S.A”, aerolínea pionera en la Patagonia Argentina. Realizó numerosos vuelos por el sur argentino, por eso estaba enamorado de nuestros paisajes patagónicos.

En Argentina, en la provincia de Chubut, en la Reserva Península de Valdés, está la “Isla de los pájaros”, un lugar donde miles de turistas llegan cada año para ver la impactante cantidad de aves que frecuentan sus costas. Si no hay mucho viento se puede llegar caminando hasta donde están los pájaros, o bien desde un mirador más lejos verlos con binoculares.

La isla tiene una forma muy particular, la forma de un sombrero si sos un adulto con poca imaginación, o la forma de una boa que se tragó un elefante, si sos un niño de 6 años que realiza sus primeros pasos como dibujante. Uno de los fragmentos más conocidos de “El Principito” es cuando el narrador, un piloto que está en el desierto con su avión averiado, tiene que dibujarle un cordero al principito. Al mostrarle el dibujo que ya tenía hecho de una boa que se tragó un elefante el principito le contesta justamente que lo que él le pidió que le dibuje no es una boa que se tragó un elefante, sino un cordero.

No es la intención spoilear un libro con enseñanzas tan importantes tanto para niños como para adultos. Sino resaltar que ese famoso dibujo, esa metáfora relacionada a la niñez y la adultez, surgió en Saint Exupéry luego de apreciar la particular forma de la “Isla de los pájaros”, en Argentina. Estuve ahí, saqué un par de fotos, y me emocioné reflexionando que cuando se tiene imaginación, con poco, se logra mucho.

Enseñé mi obra de arte a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les daba miedo.

—¿por qué habría de asustar un sombrero?— me respondieron.

Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudieran comprender. Siempre estas personas tienen necesidad de explicaciones. Mi dibujo número 2 era así:

Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. De esta manera a la edad de seis años abandoné una magnífica carrera de pintor. Había quedado desilusionado por el fracaso de mis dibujos número 1 y número 2. Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.

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